México es una de las principales naciones que se han visto afectadas por la escasez de agua debido a diferentes razones como lo son el cambio climático, la contaminación de la misma y la falta de infraestructura para utilizarla con eficiencia.
En los últimos años nuestro país se ha visto afectado intensamente por la falta de agua no solo por factores comunes como la contaminación o el cambio climático, sino que hay otras razones poco visibles a los ojos de miles de mexicanos. Dichas razones están relacionadas con la falta de políticas públicas que protejan los mantos acuíferos nacionales.
Muchas zonas importantes del país han sufrido problemas relacionados a la falta o contaminación del agua debido a diversos factores. En Baja California y Jalisco las comunidades han sufrido abusos por parte del sector industrial debido a que ha contaminado y explotado muchos de sus ríos. Otros estados como Sonora y Morelos han sufrido de contaminación masiva de agua debido a la generación eléctrica y a la actividad minera de sus regiones.1
“La Teoría de la Autodeterminación (Deci & Ryan, 1985, 2008; Ryan & Deci, 2000) es una aproximación en el estudio de la motivación. En esta se refiere que los seres humanos pueden actuar para controlar su ambiente y para ser efectivos con lo que un rango amplio de necesidades puede satisfacerse. Edward Deci y Richard Ryan (1985) suponen que la Autodeterminación es una cualidad del funcionamiento del ser humano que involucra la experiencia de elección y el control de los resultados obtenidos. El grado de autodeterminación personal puede ser considerado como un continuo en el que se ubican diferentes tipos de motivación en función del nivel de autodeterminación que posee una persona y que provocan que la intención conductual conduzca a resultados diferentes (Ryan & Deci, 2000).
Se considera que la problemática del agua es originada en mayor parte por el uso excesivo de este recurso por parte de los seres humanos, por lo que creemos que la investigación psicológica sobre los determinantes del cuidado del líquido es necesaria para fomentar su uso sustentable. Aunque el 70% de la superficie de la Tierra está compuesta por agua, sólo el 2.5% es agua dulce, y menos del 1% está disponible para uso humano (Comisión Nacional del Agua, 2007). En México, aunque la disponibilidad promedio del agua es de 5 125 m3 por habitante, más alta que en otros países, la diversidad territorial y gran concentración de población en algunas ciudades generan dificultades en su acceso (Tortolero, 2006). Al respecto Thalía Denton (2006) evidenció el contraste respecto a la disponibilidad de agua en el país, ya que en las regiones centro y norte de México existen niveles inferiores a los 2 500 m3 por habitante al año en promedio, mientras que los pobladores del sureste del país cuentan con 27 000 m3 per cápita anualmente. Particularmente en la Ciudad de México el consumo de agua promedio es de 343 litros por habitante al día, una cantidad relativamente elevada en contraste con algunas ciudades europeas que registran una dotación diaria por persona de 200 litros (Denton, 2006). En esta metrópoli se pierde el 35% del total del líquido debido a fugas en la red de distribución, pero también por el derroche en regaderas, lavabos, retretes y otros aparatos por parte de los habitantes (Grupo de Economía Ecológica de México, 2009). Entre los diversos estudios que existen sobre el cuidado del agua podemos manifestar que la Teoría de la Autodeterminación no ha sido empleada, ya que el foco se ha centrado en investigar los motivos como las razones o preferencias personales para realizar acciones de cuidado del líquido (Corral, 2001). Los motivos de tipo económico promueven el cuidado del agua, debido al aumento en el costo del recurso (Berk et al, 1980; Van Vugt, 2001; Bustos, Flores & Andrade, 2002). Por su parte Lawrence Hamilton (1983) mencionó que tanto los motivos idealistas (ayudar a la comunidad, preservar el ambiente y creer que otras personas también pueden conservar agua) como los económicos (conservar agua para ahorrar dinero) se relacionaron con la conservación de agua, aunque los motivos idealistas fueron más relevantes en esta conducta. Sin embargo así como existen factores motivacionales que influyen en el cuidado del agua también existen factores que disminuyen la motivación de protección del líquido: si las personas perciben que otros individuos realizan conductas de desperdicio de agua, experimentan una disminución de su motivación para ahorrar agua, lo que resulta en una mayor cantidad de agua consumida (Corral, Frías, Pérez, Orduña & Espinoza, 2002). Al considerar que la motivación es una variable importante en el cuidado del agua, y que los conceptos inherentes a la Teoría de la Autodeterminación no se han vinculado al estudio de la conservación del agua, realizamos un estudio que tuvo como propósito la adaptación y validación de la Escala de Motivación Hacia el Ambiente (Pelletier et al.1998) para dirigirla específicamente hacia el cuidado del agua.”2
USO DESMEDIDO DE LA CDMX EN COMPARACIÓN A OTRAS GRANDES CIUDADES
Según las gráficas el promedio de consumo por persona es de 300 litros al día en la capital, pero el Sistema de Aguas de la Ciudad de México (Sacmex) detalla que no en todas las alcaldías se consume lo mismo o no en todas las alcaldías se les puede proporcionar la misma cantidad, por ejemplo, en la alcaldía de Miguel Hidalgo puede disponer de 500 litros diarios, en Tláhuac e Iztapalapa sólo tiene acceso a 200 litros por día, en promedio, aunque existen zonas con un abasto mucho menor.
Datos de la Secretaría del Medio Ambiente (Sedema) indican que los capitalinos gastan, en promedio, el equivalente a 15 garrafones de 20 litros de agua potable diariamente, es decir, 300 litros, más del doble de lo que utiliza un habitante de otras grandes ciudades, como París, Londres o Nueva York, donde no gastan más de 150 litros para sus actividades cotidianas.2- Gamboa, O. (2019). México, en la ruta de la escasez de agua. Consejo Consultivo del Agua. https://www.aguas.org.mx/sitio/blog/noticias/item/1721-mexico-en-la-ruta-de-la-escasez-de-agua.html
- Manríquez Betanzos, J. C., & Montero y López Lena, M. (2011). Motivación hacia el cuidado del agua en la población mexicana. Quaderns de psicología, 13(1), 0025-34.
- Hernéndez, L. (2019). “Piden tope al consumo de agua potable; guerra entre oriente y poniente de la CDMX”. Excélsior. https://www.excelsior.com.mx/comunidad/piden-tope-al-consumo-de-agua-potable-guerra-entre-oriente-y-poniente-de-la-cdmx/1346347
- Erick Ramírez. (2018). “¿Qué tan limpia nos llega en agua en la CDMX? El Sol de México”. https://www.elsoldemexico.com.mx/metropoli/cdmx/que-tan-limpia-nos-llega-en-agua-en-la-cdmx-2663816.html
- Valencia, H. F. S. A. G. A. Y. (2019). LAS PILAS: FUENTE DE CONTAMINACIÓN AMBIENTAL. Revista de divulgación Saber más UMSNH. https://www.sabermas.umich.mx/archivo/articulos/201-numero-2513/396-las-pilas-fuente-de-contaminacion-ambiental.html
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